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Lowlife: Memorias de una breve historia de grandeza

Lowlife – Stuart Everest, Will Heggie, Craig Lorentson, Grant McDowall

A estas alturas de mi vida sigo encontrando fascinante experimentar todo aquello que produce escuchar una de las composiciones de Craig Lorentson, inmortal líder de Lowlife, probablemente la banda escocesa más infravalorada de todos los tiempos: basta citar que varios seguidores acérrimos de Cocteau Twins no saben de su existencia…

Parte de un movimiento en el que también podría incluirse a los Sad Lovers and Giants (léase el breve artículo Sad Lovers & Giants – Cowboys) desarrollaron un sonido tan singular e intenso que resulta imposible escucharlo y no prestarle atención, pero aún así y hasta el día de hoy, muy rara vez son citados como referencia de aquel lúgubre movimiento conocido como Dream pop.

Hace un par de días un viejo conocido me escribía contándome que había escuchado por primera vez una canción de ellos, “moved to tears”, y que le había encantado esa poderosa combinación de bajo, voz y letras oscuras, sello característico de lo que Lorentson y compañía hacían en los 80’s.
Me preguntaba si podía enviarle más de ellos y si había alguna biografía decente (en español) que diera buena cuenta de lo que fue su paso por el mundillo musical.

Hay páginas que tienen una buena reseña de lo que fue la historia de Lowlife.
Sin embargo, nadie mejor que alguien que estuvo al lado de la banda para relatar lo que fueron esos grandiosos e ingratos años: Brian Guthrie, su ex-manager, quien se animó a escribir unas líneas al respecto con motivo del reencuentro y lanzamiento en el 2006 del recopilatorio Eternity Road [85-95]… por cierto también incluido al final de este artículo.

Lowlife

Corre el mes de octubre del 2005, Guthrie está sentado en el bar de un hotel de Grangemouth, Escocia, al lado de cuatro individuos que no se ven las caras desde 1989. Ellos son Will Heggie, Craig Lorentson, Stuart Everest y Grant McDowall, quienes juntos son conocidos como la original, y según muchos la mejor, alineación de Lowlife.

Sus cinturas, con excepción de la de Craig, se han vuelto más prominentes, y las entradas han tomado posesión de sus cabezas, pero innegablemente hay una sucesión de momentos mágicos mientras hablan de su pasado. También hay mucha emoción, el aire es puro, y aquello de lo que no se ha hablado por tantos años se dice ahora. Es un poco catártico pero excitante al mismo tiempo.
Sin embargo, antes de continuar, regresemos un poco en el tiempo…

Lowlife - GrangemouthGrangemouth no es precisamente un lugar agradable. Dominado por un complejo petroquímico y extensas zonas de muelles, no es el tipo de asentamiento que uno pensaría como casa de aquellos con mentes creativas. Pero de este pequeño pueblo han salido artistas, actores, escritores y muchos músicos.

Allá por el año 1980, surgieron dos prometedoras bandas. Una de ellas era Cocteau Twins, formada por Robin Guthrie (hermano de Brian) y su amigo de toda la vida Will Heggie, junto con Liz Fraser, a quien conocieron por vez primera mientras bailaba en el club punk Infamous International Hotel, que Brian había estado dirigiendo durante años.
La otra eran los Dead Neighbours, alguna vez descritos por la revista Sounds como “la respuesta escocesa a The Cramps” (grupo pionero de garage-punk norteamericano).

Los Dead Neighbours estaban liderados por su alto e imponente vocalista Craig Lorentson. Con su casaca blanca de cuero, oscuro peinado con copete y profunda voz retumbante, era parte Elvis y parte Lux Interior (fundador y vocalista de The Cramps) con un ligero aire a Nick Cave.
Junto con el bajista David Steel, el guitarrista Ronnie Buchanan y el batería Grant McDowall (y Guthrie haciendo de timón o manager), la banda ganó rápidamente adeptos a lo largo del país, gracias sobre todo a una seguidilla interminable de presentaciones y performances en las giras con The Alarm, King Kurt, The Meteors, The Cult, Red Lorry Yellow Lorry, The Damned, y Johnny Thunders.

Dead NeighboursSu álbum debut, Harmony in Hell, llegó a las listas indie inglesas de 1982 por un par de semanas, el trabajo en directo seguía llegando, y la banda ahora encabezaba carteles en los festivales.
Sin embargo, a vísperas de las grabaciones de su segundo álbum, Strangedays/ Strangeways, David Steel se marcha luego de contraer matrimonio y de repente se quedan sin bajista.

En ese momento Brian decide llamar a Will Heggie, quien se había separado recientemente de los Cocteau Twins luego de una intensa gira europea al lado de los OMD a comienzos de 1983, y había rechazado la invitación de unirse a los Dead Can Dance.
Dado que él estaba regresando a Escocia le preguntó si podía echarles una mano en las grabaciones y posibles presentaciones posteriores, con la seguridad de que le mandaría a rodar. Afortunadamente accedió y al día siguiente ya se encontraba ensayando con ellos en el salón de una universidad local. Pero lo más importante, la química y cimientos de lo que más tarde sería Lowlife empezaban a darse.

Casi por accidente, Guthrie había reunido un puñado de individuos muy diferentes, y algo mágico comenzaba a suceder.

Apenas semanas después era obvio que Dead Neighbours ya no seguiría por los surcos del psychobilly, pues una nueva sociedad había empezado a salir al aire con un material tan novedoso que ciertamente les trazó nuevos límites.
De hecho el disco incluía la versión original de “Cowards way”, un tema que luego se convertiría en todo un clásico de Lowlife.

Con la gira de Johnny Thunders acercándose, se incorpora el guitarrista Stuart Everest, otro viejo conocido de Brian y su hermano, dándole a la música una nueva dimensión.
Todos los componentes de lo que estaba a punto de convertirse en Lowlife ya estaban juntos, por lo que no hubo sorpresas cuando Ronnie Buchanan abandonó la banda luego del tour, dejando a los otros cuatro seguir adelante y desarrollarse.

El nombre Lowlife fue extraído de una canción cuya autoría le permanece a PIL (Public Image Limited, banda post-punk inglesa liderada por el irascible John Lydon).

Lowlife - RainAsí, durante el otoño de 1985 Lowlife ingresa a los Palladium Studios de Edimburgo para grabar Rain, su mini-álbum debut, compuesto de seis canciones cargadas de una intensidad devastadora que anunciaba la llegada de algo grande.
El grupo no pertenecía a ninguna disquera por lo que, junto con una gran cantidad de la esperanza, fe y dinero (préstamos bancarios) de Guthrie, se las ingeniaron para fundar un sello discográfico, Nightshift, y así poder ser lanzados.

No pasó mucho tiempo para que la prensa y la radio se dieran cuenta del fenómeno que acababa de salir a la luz, especialmente luego de una entusiasta reseña escrita por Ian Gittings en Melody Maker, la revista semanal de música más antigua del mundo…

Un remolino encantador que desafía todos los modelos… Lowlife llega con aires nuevos y sugerentes, y con cuidado, podría cultivar una belleza poco común”.

Rain llegó a a las listas independientes y populares del Reino Unido, USA y Francia, y no quedaba duda de que la demanda por un larga-duración iría en constante aumento.
Las disqueras, publicistas y representantes empezaron a seguir los pasos de la banda (Jim Robertson de ITB, International Talent Booking, se apuró a ofrecerles un trato con su agencia), y la reputación de Lowlife comenzaba a crecer.

Lowlife - Permanent SleepAgosto de 1986 fue testigo del lanzamiento del álbum titulado Permanent Sleep, nuevamente bajo el sello Nightshift.
Una vez más, la respuesta de los medios fue instantánea y positiva.

Lowlife practica una forma mística de alquimia musical, con perfección cristalina, trascendiendo la narrativa descriptiva para lograr la cohesión perfecta entre música y letra. Una melodía que en conjunto es más grande, mucho más espléndida, que la suma de todas sus partes”, Helen Fitzgerald / Melody Maker.

Lowlife construye sus profundas atmósferas a través de canciones hipnóticas y misteriosas… el disco se desenvuelve con gracia desde el inicio hasta el fin con tentadora intensidad, como el brillo prolongado de otoño”, Ron Rom / Sounds.

Lowlife deambula como un sueño lento y hermoso, cambiando de marcha de cuando en cuando para mostrar la fuerza que llevan dentro”, Dave Henderson / Q.

En este punto Brian pasaba semanas enteras viajando a Londres para discutir posibles contratos discográficos. Arista estaba interesada, así como Virgin, Cherry Red y WEA, pero ninguna de ellas ponía sobre la mesa un contrato de grabación sólido, o el dinero necesario para que la banda desarrolle su trabajo y costee los gastos de estudio que necesitaba.

Poco después descubrió un pequeño anuncio en Music Week que hablaba de una nueva compañía bautizada como Working Music. Arrancó el mencionado anuncio y les envió un poco de material promocional.
Pasaron un par de días y recibió una llamada de Jeff Chegwin, director de la compañía, que además tenía una hermana que en ese momento ocupaba un alto cargo en Radio 1 de la BBC… lo que terminó por convencerle.

Lowlife - Vain DelightsLlegaron rápidamente a un acuerdo, y con un adelanto decente en su cuenta de banco el grupo se aprestó para grabar un nuevo EP, Vain Delights, junto con un video para el tema promocional “Hollow gut”.
De nuevo, las críticas eren bastante positivas.

John Peel, el sobresaliente disc jockey inglés, ya había lanzado al aire un par de temas con anterioridad, y ahora era secundado por Janice y varios otros miembros de la BBC a la hora de promocionar el mencionado título, mientras el video hacía su aparición en los programas televisivos DEF 2 y Snub TV.
Lo más sorprendente de todo fue que algunas de las revistas musicales orientadas al público adolescente, como Smash Hits y Record Mirror, también comenzaron a prodigar elogios hacia lo que Lowlife venía haciendo:

Profundo, melancólico y que llega a partes donde otros efímeros pedazos de plástico no se atreven. Quién podría conformarse con menos cuando la suma total es así de evocadora”, Lesley O’Toole / Record Mirror.

Lowlife - Diminuendo1987 iba a ser un año muy importante en la carrera del grupo. En el transcurso de sólo seis meses un segundo larga-duración, Diminuendo, fue lenta, cuidadosa y alegremente concebido. Como había sucedido en ocasiones anteriores, estas sesiones eran producidas por Keith Michell.

Muchos asumían que Lowlife firmaría por el sello independiente inglés 4AD, pero a decir verdad Ivo Watts Russel (uno de los fundadores del mismo) nunca estuvo interesado en el grupo.
Mientras tanto, las disqueras más grandes seguían mostrando interés pero ninguna parecía dispuesta a dar el siguiente paso. Siendo sinceros, el virtuosismo musical no lo era todo a la hora de negociar, tal y como señalaba por aquellas épocas John Tobler en el diario comercial Music Week:

Lowlife es una agrupación cuyo virtuosismo musical se acerca a la excelencia, pero cuya imagen es de temer”.

La dicotomía que siempre existía alrededor de ellos era la siguiente: como seres humanos que eran, los integrantes de la banda transitaban frecuentemente por los caminos del exceso del rock and roll.

Lowlife - Craig LorentsonPuede que hayan leído historias sobre las ‘perdidas’ que se mandaban los de Motley Crue o Aerosmith, pero la verdad es que no eran nada comparadas con las de Lowlife: la banda creaba música de una belleza, estilo y pasión encomiables, pero como personas eran una mezcla extraña y bizarra de chicos malos, adictos al whisky y a la cerveza, a quienes les encantaba gastar bromas pesadas…
Guthrie sabe de lo que habla, pues era una víctima recurrente de ellas:

Se me viene a la memoria esa vez que decidieron electrificar la manija de la puerta en donde solíamos ensayar, o la otra en la que me echaron un mar de goma pegajosa mientras dormía, o aquella descarga de fuegos artificiales que me lanzaron desde el otro lado del parque…
Había veces en las que me sentía como ese par de tontos en la película ‘Solo en Casa’, pues no sabía qué ocurriría la próxima vez
“.

A pesar de todo eran un equipo y buscaban un contrato, pero al parecer la mayoría de los que estaban metidos en el negocio de la música pensaron que era imposible sentarse a conversar y llegar a un acuerdo con ellos.
Lo cierto es que muchos representantes simplemente tenían miedo. De hecho, ese al que Grant persiguió por los camerinos con una silla en las manos sí lo tenía. Más de una vez a Brian le preguntaban: “¿cómo te las arreglas para controlar lo incontrolable?”.

From side to side

Dicho lo anterior, estaban gastando una gran cantidad de dinero en el estudio como si pertenecieran a una discográfica importante. La decisión de quedarse en ella y el éxito que tuvieron en su propio sello independiente eran reflejo de lo poco que otros sellos les ofrecían para cambiarse.
En Nightshift, Lowlife tenía control absoluto sobre su música y material gráfico. Ellos se sentían a gusto así, y con el lanzamiento de Diminuendo en mayo de 1987 la banda dio otro gran paso hacia adelante. La consolidación de todo aquello con lo que se soñó alguna vez parecía estar más cerca que nunca…

Lowlife emerge con una gracia inquietante, un dramático eco o pausa de otro mundo. El aislamiento y resonancia de sus composiciones nos recuerda el concepto de música de las esferas”, Ian Gittins / Melody Maker.

Un paso más adelante en el refinamiento de Lowlife… dramático y evocador, pero nunca avasallador”, Dave Fudger / Q.

Etéreo y agridulce, este álbum es sublime y más que completo”, Alex Kadis / Underground.

Diminuendo es un disco que marca un punto de referencia, lleno de sensibilidad, empapado de emociones y suave al tacto. Imprescindible”, Music Week.

El disco salió al mercado justo cuando la banda se embarcaba en un extenso tour por el Reino Unido junto a los australianos The Go-Betweens en el mes de mayo. Noche tras noche Lowlife encandilaba y hacía de las presentaciones un éxito. A ambas bandas les fue bastante bien económicamente, demasiado bien según afirmaron los managers.
Después de unas cuantas noches de juerga y al día siguiente de que Lindy (el batería de los Go-Betweens) se desmayara en medio de una presentación, a Guthrie se le informó, en términos un tanto ambiguos, que el grupo ya no podía seguir ‘empujando a los australianos hacia el mal camino’.

Para Lowlife la gira fue un gran éxito, y el broche de oro fue una excelente presentación en el Town & Country Club londinense, lugar en donde posiblemente tocaron el mejor set de canciones de su carrera haciéndose merecedores de una emotiva e inacabable ovación.

Luego vinieron más eventos de los que Lowlife formaría parte, incluyendo un show en el prestigioso ICA Rock Week en junio de 1987, a donde acudieron la mayor parte de la prensa y bandas pertenecientes a las grandes disqueras.
Esa iba a ser la noche en la que darían el paso definitivo hacia las ‘grandes ligas’, pero nuevamente no pudo ser: Lowlife hizo un extraordinario concierto, pero para su mala fortuna Jeff Chegwin (jefe de la compañía a la que pertenecían) terminó teniendo un altercado con su esposa, lo que terminó en que Craig y Grant prácticamente arrastraran a su publicista fuera de las instalaciones.

El final no fue nada prometedor. Decir que las cosas habrían sido muy distintas a partir de esa velada sería quedarse corto. Todo se vino abajo y las chequeras de las compañías discográficas nunca más se abrieron para Lowlife.

Lowlife - Swirl It SwingsAún así, el apoyo de los medios escritos y radiales continuaba, y su audiencia seguía en constante aumento. Un set en directo para un programa televisivo de nombre FSD fue transmitido por la BBC escocesa, siendo luego difundido en todo el país.
Ramafied” (una canción inédita) fue grabada para una cinta que venía de regalo con la edición de una revista llamada Underground, y hasta la actualidad se mantiene como uno de los temas más populares de Lowlife.

El single Eternity Road y el EP Swirl It Swings llegaron casi enseguida, e incluso se las arreglaron para sobrevivir cuando fueron echados de los estudios REL luego de otra de ‘esas noches’ en las que el dueño, que parecía temer por su vida, ya no podía soportarles… había más locura pero también más fuerza en su música:

Ignorar esto sería un pecado capital – no reconocer la grandeza de Lowlife. Otra manera de llegar al cielo”, Melody Maker.

Otro paso gigantesco para Lowlife…poderoso y sutil, una confusa combinación a la que nos tienen acostumbrados”, Underground.

Otro lanzamiento arrebatadoramente atmosférico – seguro, fuerte y efectivo”, Music Week.

Durante 1988, se relajaron un poco con respecto a los planes de un nuevo disco y en el verano la banda comenzó a grabar una serie de demos en la casa de Stuart, de la mano de un viejo estudio portátil y un aparato de grabación aún más antiguo conocido como Two-Track Revox.
Estas canciones iban a suponer los cimientos del Godhead más de un año después, así como de aquella compilación conocida como The Black Sessions, el santo grial de los devotos de Lowlife.

Lowlife - The Black SessionsLo que sucedió fue lo siguiente: le presentaron los demos a Jeff en Working Music, quien por ese entonces estaba atado a Chappell Music, una disquera en donde un tal Charlie Gladstone llevaba la batuta. También dirigía un sello interno, Idea Records, y pretendían que el álbum fuera financiado y lanzado por ellos.
Entonces Chappell editó alrededor de 250 copias de los demos de 1988 dentro de una presentación totalmente negra y las hizo circular por las compañías, sobre todo durante el Midem Trade Festival de Cannes en enero de 1989.

Stephen Fellows, líder de los Comsat Angels (banda inglesa de post-punk) escuchó los demos y accedió producir el siguiente disco en un estudio de Sheffield. Brian era un gran fanático de los Comsat desde que los entrevistó cuando escribía para la revista Sounds.
Todo dependía entonces de que siguieran trabajando con Working Music mientras Chappell costeaba las sesiones.

Pero la gigantesca compañía norteamericana Warner Bros Music absorbió la operación Chappell, y al nuevo régimen no le gustaba lo que había escuchado de Lowlife, o su reputación, o el costo de seguir adelante con el plan.
Así que fueron dados de baja en medio de un velo de penumbra y desconsuelo.

Guthrie tenía que lograr que el proyecto del álbum se concrete de alguna manera, pero la situación era complicada más allá de los problemas que se estaban dando entre Stuart y el resto de la banda. El manager tuvo que decirle que estaba fuera: nadie le dijo realmente a Stuart por qué ya no formaba parte de Lowlife, ya no era miembro y punto.
Desde ese momento hasta la reunión en el 2005 la alineación original no se volvió a reunir. Brian se sintió muy mal por todo ello, pero tenía que continuar y grabar el disco que tenían entre manos.

Lowlife - GodheadEl resto del grupo no tenía ni idea de a quién llamar para que esté a cargo de la guitarra así que Guthrie les sugirió a un tipo de Dundee de nombre Hamish McIntosh, quien había participado en un álbum de culto para Nightshift bajo el nombre de Fuel.
Elliot Davies, por ese entonces manager de los Wet Wet Wet, se había enterado de sus problemas con Warner / Chappell, así que les ofreció la posibilidad de usar su estudio Pet Sounds en Glasgow y trabajar con Ted Blakeway, su ingeniero interno de sonido.

Sorprendentemente, con Hamish habiendo asistido sólo a unos pocos ensayos, el álbum Godhead resultó ser todo un éxito en 1989.
El miedo a que la pausa de dos años entre producciones hubiera enfriado la reacción de los medios y la crítica se desvaneció rápidamente:

Lowlife hace a un lado referencias y percepciones pasadas de la mano de música evocadoramente imponente… sería totalmente imperdonable que este álbum sea totalmente inadvertido”, The Catalogue.

Godhead de Lowlife nos regresa al clásico episodio en el que una banda no recibe suficiente crédito porque se niega a seguir el juego, pero se merecen toda la atención del mundo”, Martin Aston, Music Week.

A pesar de todos los complejos, Godhead se mueve por caminos desolados cargados de guitarras resonantes, vacíos provocados por un bajo sepulcral, y la desgarradora angustia de su cantante… si no llega precisamente a la cabeza de Dios, no le falta mucho – Cómprenlo!”, Paul Lester / Melody Maker.

Luego de que Godhead fuera lanzado, Grant se vio involucrado en un accidente de fútbol perdiendo uno de sus dedos. Era un jugador aficionado bastante bueno y uno de los que más anotaba en el equipo Falkirk AFC los domingos, pero con los compromisos familiares pasando a primer plano decidió retirarse de su puesto como batería.
Hamish también dio un paso al costado para concentrarse en su proyecto Fuel, así que una vez más Brian tuvo que hacer un ‘injerto de banda’ para mantener el proyecto Lowlife vivo y coleando.

Entonces llegaron el guitarrista Hugh Duggie y el batería Martin Fleming, quienes ya llevaban un tiempo establecidos en este mundillo de la mano de su banda llamada The Mutiny Strings. Guthrie los conocía bastante bien y les tenía confianza.
Venderles la idea de fundirse con Lowlife no fue nada fácil, pero al final quedó contento con por el entusiasmo que destilaba este nuevo alineamiento. Además la química y ganas de escribir aparecieron inmediatamente, y en ese momento supo que el grupo todavía tenía un futuro por delante.

Lowlife - From a Scream to a WhisperUn disco compilatorio, From a Scream to a Whisper, se lanzó en 1990 para satisfacer a los fanáticos que recién habían descubierto a la banda y no habían llegado a escuchar sus producciones anteriores.
Mientras tanto la nueva alineación se presentaba en uno que otro evento y empezaba lentamente a escribir material para un nuevo álbum.

También se decidió, accediendo a las recomendaciones de Guthrie, involucrarse un poco más en la disquera haciendo un modesto trabajo de distribución de material foráneo perteneciente a otros sellos independientes, a partir del cual el público inglés tuvo acceso a la música de artistas norteamericanos como Slint, Blake Babies, Julianna Hatfield y los U-Men, gracias a tratos directos de importación-exportación.

Sin embargo, detrás de esta imagen, se veían venir grandes problemas. Primero, su distribuidor local (Fast Forward) se fue a la quiebra, y poco después (en mayo de 1991) llegó el sonado colapso de RTD (Rough Trade Distribution). Nightshift se vio dentro de un enorme agujero financiero. Al no ser vistos como ‘económicamente fiables’, varios de sus masters y producciones originales simplemente desaparecieron de RTD.
Brian intentó obtener compensación por el material, incluso no económica, y pronto algunos de los discos más vendidos como Diminuendo y Godhead empezaron a aparecer en forma de contrabando, llegando sigilosamente desde países como Italia y España.

Eran tiempos difíciles. Nightshift luchaba para evitar la bancarrota antes de que se firmara un acuerdo de distribución con APT, que había nacido de las cenizas de Red Rhino luego de la caída de RTD.
Nuevamente, prestándose una gran cantidad de dinero, Guthrie volvió a normalizar las cosas y Lowlife pudo finalmente regresar a los estudios luego de un largo periodo de espera.

Lowlife - San AntoriumHabían pasado casi tres años desde el lanzamiento de Godhead, y la ilusión de lo lejos que llegaría San Antorium aún tenía muy entusiasmados a todos.

Esta vez decidieron trabajar al lado de Calum McLean, un ambicioso productor altamente calificado, y posiblemente la única persona en ese entonces con el brazo de hierro, ego y actitud suficientes como para continuar el trabajo con Lowlife.
De hecho las sesiones fueron sobre ruedas, con los miembros de la banda desenvolviéndose en nuevas direcciones, y recibiendo bocanadas de destreza melódica aportadas por los músicos invitados (incluyendo al mismo Calum).

Mientras muchos fanáticos discuten sobre cuál es el mejor álbum de Lowlife, la mayoría acepta que el San Antorium de septiembre de 1991 es el más logrado a nivel técnico.
A pesar de haber estado alejados por mucho tiempo del ojo de la crítica, ésta, como siempre, se mostraba uniformemente positiva:

Es otro buen disco, pero todavía alejado de las grandes cadenas, todavía ocupando un territorio que le pertenece sólo a él… se merecen el reconocimiento por ser algo realmente especial”, Tom Lappin / The Scotsman.

Aunque inevitable, la música de Lowlife es más profunda cuando se muestra devastadoramente sombría. Se mantienen inmaculados en su tragedia musical, totalmente inigualables”, Ian Gittins / Melody Maker.

Lowlife ciertamente posee talento, la mayoría del cual se muestra en este álbum. Vale la pena escucharlo… es perfecto!”, M8.

Parecía que finalmente nadie dudaba de Lowlife. Incluso los del programa Sky News llegaron y filmaron a la banda trabajando en el estudio mientras se completaba el San Antorium. Una gran cantidad de gente anhelaba que finalmente dieran el salto hacia la popularidad y que obtengan esa merecida oportunidad que les había sido esquiva, pero tristemente ésta nunca llegó.

Mientras avanzaba la década de los 90’s el grupo se presentaba cada vez en menos festivales, en parte debido a que no se encontraba a las personas correctas para el trabajo en directo. Sus mejores presentaciones se dieron probablemente en la corta gira que tuvo lugar en diciembre de 1991.
Incluso Hugh, Craig y Will continuaron componiendo y ensayando en la trastienda de un pub todas las semanas, usando baterías electrónicas por vez primera. El material seguía emergiendo hemorrágicamente, la mayoría del cual era bastante experimental y nunca llegó a salir a la luz.

Lowlife - GushLos demonios financieros que siempre habían amenazado la permanencia de la banda regresaban, esta vez cuando ATP cayó intempestivamente. Sin embargo Lowlife sacó fuerzas de flaqueza y armó Gush, el más oscuro de sus 5 discos larga-duración.
La sensación de que todo llegaría a su fin estuvo presente durante todas las sesiones de grabación, más aún al conocer que Will dejaría el estudio antes de que éstas terminaran debido a compromisos familiares.

No obstante, contiene canciones extraordinarias y algunas de las letras más honestas e incisivas que jamás haya escrito Craig. Nuevamente se invitó a varios músicos externos para apoyar al trío, en particular a Jayson Taylor, involucrado por ese entonces con el grupo de indie escocés Arab Strap y que limitaba en las filas de la disquera Anoise Annoys, bajo la cual también sería lanzado Gush.

Este disco fue lanzado en Inglaterra a finales de 1995 y seis meses después en Norteamérica. Como también sucedió con San Antorium, no hubo ni una presentación promocional en directo, y para 1997 todo había terminado, retirándose luego de una serie de aclamados unplugged en los que hicieron gala de un fervor y frescura tal, que dejaban entrever lo lejos que Lowlife podría haber llegado.

Lowlife nunca se disolvió oficialmente, sólo desaparecieron entre las rendijas del pasado, pero su música perdurará por siempre: aún en la actualidad, en USA, las estaciones universitarias de radio ponen sus canciones, y con la expansión del internet hay cada vez más páginas y foros donde son protagonistas, y donde seguro recibirán el crédito que siempre merecieron.
Por si eso fuera poco, cortesía de LTM, sus producciones han sido remasterizadas y están disponibles nuevamente como CDs con canciones inéditas.

Lowlife – Craig Lorentson, Stuart Everest, Will Heggie, Grant McDowall

Regresamos entonces a la reunión del 2005 que dio inicio a esta nota, a ese bar de un hotel en Grangemouth, en la que se vuelven a juntar luego de mucho tiempo separados como una familia disfuncional. Nada ha cambiado, Guthrie sigue siendo objeto de burlas y bromas mientras todos beben hasta altas horas de la madrugada.
En medio de tanta hilaridad se desarrollan conversaciones serias y reflexiones. La verdad queda expuesta mientras se incuban los planes de trabajar en nuevo material y puede que hasta ofrecer algunas presentaciones con motivo del retorno.

Brian realmente esperaba que se juntaran una vez más pues conoce de sobra que Lowlife en directo, en una buena noche, es algo realmente impresionante, y que para ser una agrupación comúnmente encasillada dentro del shoe-gazer, creó una tormenta musical que revolucionó el mundo.
Guthrie no bromea cuando dice que el poder de su música proviene de una intensidad pura y apasionada que revuelve todo nuestro interior.

Lo relatado es una pequeña remembranza de lo que Brian Guthrie vivió al lado de Lowlife. Obviamente quedan muchas historias en el tintero. Él mismo afirma que si volviera a nacer, no obstante los problemas, dolores de cabeza, frustraciones, etc. que hubieron en el camino, no cambiaría absolutamente nada pues al final esa época de su vida fue la más feliz y divertida de todas…

Pero sobre todo fue la música, aquello único y tan alejado de mis preferencias auditivas, lo que me llenó de regocijo y satisfacción. Quizás nos volvamos a encontrar en otro lugar para hacerlo todo de nuevo, en algún punto de aquel místico sendero que conocemos como Eternity Road.

Lowlife – [ 2006] – Eternity Road (85-95)

Lowlife – [2006] - Eternity Road (85-95)
01. Sometime, Something
02. Again and Again
03. Coward’s Way
04. Permanent Sleep
05. The Betting & Gaming Act 1964
06. Hollow Gut
07. Ragged Rise to Tumbledown
08. From Side To Side
09. Eternity Road (7″ version)
10. Swing
11. Ramafied
12. Where I Lay, I’ll Lie
13. I Don’t Talk To Me
14. I The Cheated
15. My Mother’s Fatherly Father
16. Suddenly Violently Random
17. Give Up Giving Up
18. Truth in Needles
19. Swell

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Craig Lorentson falleció el pasado viernes 4 de junio, a la edad de 44 años, luego de un periodo cargado de complicaciones hepáticas y renales. Su funeral tuvo lugar una semana después.
Lowlife nunca recibió el crédito que se merecía ni se convirtió en un fenómeno masivo, y quizás sea precisamente eso lo que los hace tan especiales, pues queda la certeza de que su magia permanecerá incólume y vivirá para siempre en Permanent Sleep.

as far as I know, I was the first and I was somehow the only… as fas as I know, I won’t be the last… as far as I know, it’s better to be lonely

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  1. Osvaldo dijo:

    Buen artículo . Me gustaría saber si hay otras bandas con sonido similar . Es realmente es una banda maravillosa, no tuvo la difusión que merecía. Algunas canciones me recuerdan el primer disco de Dead Can Dance y Cocteau Twins .

  2. Toni dijo:

    Acabo de leer esta reseña después de saber vía shazam quienes eran los responsables de una cancion escondida en una vieja cinta de cassette… 30 años adorando a un grupo que hoy conozco. Curioso

  3. César Pinto dijo:

    Gracias por el comentario Plástico y a mí también, por definirlo de alguna manera, su música me transmite muchas más cosas que la de los Cocteau.
    Fue un amor a primera vista que nació gracias a “Ramified“, y que perdura aún hasta el día de hoy.

    Craig, QEPD

  4. plastico dijo:

    hola, sabes, nunka he leido una biografia tam interesante como la que hiciste o encontraste, da lo mismo. escuche esta musica por youtube y me ha gstado bastante tanto es asi, que aca me tienes buscando mas de esta misma. es una pena que no se le haya valorizado, pero como tu dices, es lo que lo hace tan especiales. he buscado hasta en wikipedia y no aparece nada, a mi gusto, es muchio mejor que cocteu twins!!!!

    • cesar vidal dijo:

      Estuve buscando por mucho tiempo informacion sobre los demas integrantes de esta banda, solo conocia a will, ex bajista de los cocteau; y la verdad me he quedado impresionado de la forma como esta redactada y comentada toda la informacion, incluyendo los cortes musicales, …muy pocas personas aprecian esta musica, aparte de la poca difusion que han tenido….